La Baldosa de Bilbao

“Bilbao cómo has cambiao”. Así hemos llamado a este blog. Pero si algo no ha cambiado en los últimos 80 años, es la carismática “Baldosa de Bilbao”.

Esta baldosa, que ha llegado a ser toda una seña de identidad de Bilbao, fue elaborada por primera vez por Eduardo Sáenz Venturini (hermano del escultor bilbaíno Federico Sáenz Venturini), en su fábrica de piedra artificial, que estuvo situada en la calle de San Mamés hasta mediado de los años 30.

Las primeras baldosas estaban fabricadas en hormigón, salpicadas con viruta de hierro y arena gruesa. Era una baldosa dura, ideada para estar a la intemperie de Bilbao, con un clima muy lluvioso, e intentar, con esa forma con surcos que tiene, que la gente no resbalara.

Sin embargo, tiene un pequeño problema por no adherirse bien al suelo, porque… ¿Quién no ha sufrido más de una vez un salpicón de agua a la altura del pantalón?

Con los años se ha convertido en algo “tan nuestro”, que la Otxoa le ha dedicado una canción, y hasta hay un grupo en Facebook de “La Baldosa de Bilbao”

Canción de la Otxoa:

“La Baldosa de Bilbao está de moda

y el que nunca mire al suelo que se joda,

en estos tiempos de crisis y corrupción

no se libra del molesto salpicón

ni el alcalde, ni tu portero

a todos mide por el mismo rasero,

estate al loro y controla tu pisotón,

que no te llueva desde abajo el chaparrón,

la baldosa que maravilla, sorpresa de nuestra villa

baldosa maravilla”

 

GURI