La Alhóndiga de Bilbao

La Alhóndiga de Bilbao fue construida pr Ricardo Bastida, arquitecto municipal, con un estilo modernista.

Se reconoce como almacén de distribución de vino, pero también lo fue de aceite.

Alrededor de la Alhóndiga se establecieron un montón de negocios de fabricantes de botas y vendedores de vino a granel en calles como la alameda de Urquijo e Iparraguirre.

Los niños, que estudiábamos en Santiago Apóstol, recordamos el fuerte olor a vino que nos atraía como en la novela del Perfume.

En 1977 cerró sus puertas. José María Gorordo, Alcalde de Bilbao, planteó la construcción de dos cubos de cristal gigantes. Uno en la Alhóndiga y el otro en el solar del colegio Santiago Apóstol, hoy Plaza Vizcaya. Este proyecto no cuajó.

Posteriormente se consideró ubicar allí el Museo Guggenheim. Incluso le llevaron a Frank Ghery a verlo. Bien es cierto que lo entretuvieron durante todo el día para hacer la visita de noche porque no estaban muy convencidos de que esta ubicación fuese la idónea.

Por fin en el año 2.010 se inauguró el nuevo edificio, respetando la estructura anterior. La remodelación la llevó a cabo el arquitecto francés Philippe Starck.

El Ayuntamiento de Bilbao, con su alcalde Iñaki Azkuna a la cabeza, tuvo el gran mérito de construir este maravilloso centro sin endeudar a la Villa y utilizando sólo recursos municipales.